Taj Mahal, ¿realmente una historia de amor?. Hablemos de Arjumand Banu Begum
- Samanta González

- 29 jul 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 25 ago 2024

En mi reciente viaje a India, no podía faltar la oportunidad de ver este hermoso monumento. Mis amigos de Delhi me llevaron a verlo, lo cual fue un plus a esta linda experiencia que recuerdo con gran cariño :)
Actualmente el Taj Mahal representa un símbolo de amor. Ir a Agra y verlo con tu pareja es como hacer un viaje “romántico” para postear por redes sociales (un viaje popular entre parejas heterosexuales, que son las parejas con mayor visibilidad en este país).
La UNESCO declaró al Taj Mahal Patrimonio de la Humanidad en 1983, y la historia en sí del por qué se construyó se reduce a una historia de un amor “tan fuerte” que transciende la muerte.
Básicamente, se dice que el emperador mogol Shah Jahan mandó a construirlo en memoria de su esposa fallecida, a la cual amaba mucho. Todo el mundo conoce esa historia porque es la que se ha contado desde siempre y la que a todo el mundo le gusta escuchar porque refuerza la narrativa con la que hemos crecido acerca del amor romántico.
Pero me gustaría hacer una crítica a este tipo de historias, y en esta ocasión a esta historia en particular que es tan popular, ya que seguir narrando automáticamente lo mismo, puede perpetuar el mismo tipo de amor romántico que está tintado de mucho machismo.
Este artículo surge de la conversación con una chica india que conocí en Amritsar (ciudad fronteriza con Pakistán). Menciono esto porque su opinión y explicación fueron muy valiosas; ella, siendo una mujer india joven que ha crecido con todo este discurso sobre el amor romántico y el rol de la mujer (como todas las mujeres), le da otra lectura a esta historia y me ha inspirado a contarla.
Esto es un indicio de que las cosas van cambiando, y es muy positivo. Pensar más allá de la fábula y ubicar los hechos es muy importante para cambiar el concepto que tenemos del amor romántico, el cual objetiviza a las mujeres y nos posiciona en un lugar inferior.
La historia de Arjumand Banu Begum
Arjumand Banu Begum, este era su nombre. Lo recalco porque en la historia popular se le llama “la esposa del emperador”, como si fuera una pertenencia sin nombre. También se le llama Mumtaz Mahal, que significa “la Elegida de Palacio”, nuevamente un nombre cosificante.
Arjumand Banu Begum pertenecía a una familia noble. En 1607, el príncipe Yurram, más conocido como Shah Jahan, se comprometió con ella cuando él tenía 15 años y ella 14 . Se casaron cuando ella cumplió 19 años .
Antes de casarse, Shah Jahan ya había tomado otras tres esposas, pues en su contexto y religión, el modelo relacional era la poligamia poligínica, es decir, que el hombre y sólo el hombre puede tener múltiples mujeres .
Se dice que Arjumand Banu era “la favorita” entre sus esposas, la preferida entre las otras mujeres que él tenía a su disposición.
No se encuentra mucha información sobre la vida personal de Arjumand Banu, se sabe que no tenía aspiraciones políticas y ejerció de acompañante de su esposo durante sus viajes por todo el Imperio Mogol.
Arjumand Banu falleció en 1631 a los 38 años, tras dar a luz a su decimocuarto hijo. Sí, dió a luz a 14 hijxs. Básicamente, su vida consistió en engendrar.
La leyenda cuenta que el emperador le prometió construir una tumba “tan hermosa como ella”, y hay numerosos relatos sobre el luto del emperador y lo mucho que sufrió.
No se encuentran relatos de dolor similares sobre Arjumand Banu, quien recordemos, murió pariendo a su decimocuarto hijo a los 38 años.
Fue después de esto que se dice que el emperador mandó construir el Taj Mahal, un majestuoso monumento funerario de mármol blanco.
No se puede negar que arquitectónica y estéticamente es impresionante. Se necesitaron enormes recursos y miles de personas para su construcción y tardó más de 20 años.
Estamos hablando de un emperador, un hombre con mucho poder que buscaba manifestar su opulencia.
Durante esa época, era común que los emperadores mogoles fueran sepultados junto a sus consortes principales. Este hecho probablemente influyó en la decisión de construir el Taj Mahal, con la intención de que también fuera su propia tumba.
De hecho, sus predecesores también construyeron monumentos funerarios para ellos mismos, ya que los mausoleos servían como una manera de mostrar la grandeza de los emperadores.
Y, como bien señala Khronos Historia (2020), “Taj” significa corona, destacando que la intención del monumento estaba más relacionada con el poder que con el amor.
Con esta reflexión no pretendo criticar el modo de vida, los roles o las normativas sociales de la época, pues es crucial contextualizar adecuadamente. En aquel tiempo, las circunstancias eran diferentes y debemos entenderlas en su propio marco histórico.
Sin embargo, en la actualidad podemos cuestionar si historias como la de Arjumand Banu y muchas otras mujeres del pasado representan verdaderamente ejemplos de amor.
Es importante reflexionar y dejar de romantizar narrativas que perpetúan comportamientos machistas y posicionan a las mujeres en roles subordinados.
Revisar críticamente estas historias nos ayuda a promover una visión más equitativa y realista del amor que queremos en nuestros días.
Referencias:
Asher, C. B. (1992). Architecture of Mughal India. Cambridge University Press.
Begley, W. E., & Desai, Z. A. (1989). Taj Mahal: The Illumined Tomb. University of Washington Press.
Gascoigne, B. (1971). The Great Moghuls. Harper & Row.
Koch, E. (2006). The Complete Taj Mahal and the Riverfront Gardens of Agra. Thames & Hudson.
Khronos Historia. (2020). Taj Mahal: Historia y Arquitectura. Disponible en https://lapiedradesisifo.com/2020/07/01/el-taj-mahal-el-caprichito-romantico-de-un-emperador/
Nath, R. (1972). History of Mughal Architecture. Abhinav Publications.
Tillotson, G. H. R. (2008). Taj Mahal. Harvard University Press.





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