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El love market y el rapto de la novia de los Mong en Sapa

  • Foto del escritor: Samanta González
    Samanta González
  • 21 dic 2024
  • 6 Min. de lectura

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Vietnam cuenta con 54 grupos étnicos reconocidos, los Mong son uno de ellos. Radican principalmente en el norte del país, entre las majestuosas montañas de Sapa. En mi travesía en Vietnam logré llegar a esta zona y quedar fascinada con su geografía y riqueza cultural. En este artículo comparto algunas reflexiones como Sexóloga, sobre dos tradiciones que la comunidad Mong sigue preservando: el "love market" y "el rapto de la novia". Estas prácticas, a menudo celebradas como parte del rico patrimonio cultural, también nos hacen pensar cómo las creencias y costumbres modelan nuestra concepción del amor, el sexo y las relaciones.



El love market


Foto del Museo de la cultura de Sapa
Foto del Museo de la cultura de Sapa

Conocido localmente como “Chợ Tình”, es una práctica que originalmente permitía a lxs jóvenes Mong solterxs conocerse en un ambiente festivo. Aquí señalo que esta comunidad se rige desde la heteronormatividad, no pude encontrar información sobre su postura respecto a otras orientaciones. La tradición en este mercado es crear un espacio básicamente de festividad y flirteo a través de danzas y canciones tradicionales llamadas “khèn”. Los hombres utilizaban instrumentos tradicionales para tocar melodías que expresaban sus intenciones amorosas, mientras las mujeres respondían con su voz, estableciendo una especie de diálogo emocional.

Como ya he comentado, con la llegada del turismo, esta práctica ha ido cambiando. Los locales explican que alguna vez fue un ritual íntimo y culturalmente cargado, pero que ahora también sirve de atractivo turístico, transformándose en un espectáculo que, aunque mantiene algunos elementos tradicionales, ha ido perdiendo parte de su autenticidad. Esta transformación también invita a reflexionar sobre cómo las tradiciones pueden adaptarse, y también diluirse bajo la influencia de factores externos como el turismo y la modernización.

Una de las prácticas comunes dentro del love market es la llamada “rapto de la novia”.



En qué consiste el rapto de la novia


“Hai Pu” en el idioma mong consiste en cuando un chico rapta a una chica, llevándosela a casa con el propósito de casarse con ella.  Generalmente el chico pide permiso a sus padres para hacerlo, escoge la chica, y con ayuda de sus amigos la raptan. Las chicas pueden ser raptadas dentro de esta celebración del love market, pero también en las calles, campos, o en la propia casa de la chica. Hay veces que las chicas no saben que esto pasará y pueden o no estar de acuerdo.


Foto del Museo de la cultura de Sapa
Foto del Museo de la cultura de Sapa

Después de ser raptadas y llevadas a la casa del chico, se supone que la chica estará en una habitación acompañada de una hermana o prima mayor del chico (que no esté casada), persuadiéndola para que acepte el casamiento. Se supone que pasan 3 días de “test de convivencia”.

Los padres del chico le pedirán a un casamentero que lleve tabaco y un cuerno de vino para llevar a la casa de la chica a la mañana siguiente y así informar sobre la petición de casamiento. Supuestamente, si después de estos 3 días la chica da su consentimiento, la boda se celebra; si no, deberá ser "liberada". Sin embargo, el peso social que esto conlleva para la mujer suele ser significativo, pues el rechazo puede dañar su reputación y dificultar su futuro dentro de la comunidad.


Desde mi postura, inevitablemente influida por una visión occidentalizada, estas prácticas me resultan inquietantes. Sin embargo, no soy la única que las cuestiona. Hay muchas mujeres mong que han denunciado estas tradiciones y han logrado oponerse a ellas, incluso al costo de abandonar sus comunidades. Estas mujeres hablan de miedo, rechazo y una profunda incomodidad ante la idea de casarse de esta manera. Su resistencia ha abierto un espacio para reflexionar sobre las tensiones entre tradición y derechos individuales. Te invito a indagar sobre documentales y artículos de mujeres mong que hablan sobre ello, muchas mujeres de ellas han denunciado esta práctica como una forma de violencia que afecta su autonomía y bienestar. Algunas incluso han abandonado sus comunidades para escapar de estas imposiciones.


Y es que a través del rapto, el hombre toma control de la situación, y la mujer, muchas veces, se ve obligada simplemente a aceptar esta situación. Este aspecto de la tradición pone de relieve cómo la cultura puede legitimar dinámicas de poder desiguales que impactan la vida sexoafectiva de las personas, especialmente de las mujeres. Si bien la cultura es un pilar central en la formación de nuestra identidad y forma de relacionarnos, también puede perpetuar estructuras de violencia y desigualdad.

Aunque para los mong puede parecer una tradición, en el fondo refleja una dinámica de poder desigual, donde la presión colectiva puede influir más que el deseo individual. Esta falta de elección real no solo afecta la experiencia de las mujeres, sino también la calidad de los vínculos que se construyen a partir de esta imposición.


Es importante mencionar que en junio de 2000, el gobierno de Vietnam promulgó la Ley de Familia y Matrimonio, que fija en 18 años la edad mínima legal para contraer matrimonio, sin excepciones. Sin embargo, el rapto de la novia hacia menores de edad sigue manteniéndose en esta etnia.



El papel de la cultura en nuestras relaciones sexoafectivas


En cualquier sociedad, la cultura actúa como un filtro con el que interpretamos y experimentamos nuestras relaciones. Desde los cuentos de hadas que idealizan el amor romántico hasta los rituales de cortejo que validan ciertos comportamientos, las normas culturales influyen profundamente en cómo entendemos el afecto, el deseo y el compromiso.

El matrimonio por secuestro, presente en diversas culturas a lo largo de la historia, es un claro ejemplo de cómo las normas culturales pueden moldear la sexoafectividad desde una lógica de poder y posesión. Esta práctica de "raptar" a chicas para contraer matrimonio plantea interrogantes sobre cómo la cultura influye en la percepción del consentimiento y la autonomía sexual.

Aunque muchos miembros de la comunidad mong ven el rapto de la novia como un rito tradicional, lo cierto es que esta práctica puede llevar a matrimonios forzados, abusos físicos y violaciones conyugales, conllevando a situaciones profundamente problemáticas.


El amor y el sexo no deberían estar condicionados por normas que perpetúen la desigualdad o limiten la autonomía. Como Sexóloga y Psicóloga, considero que las tradiciones culturales, aunque valiosas, deben ser analizadas críticamente para promover relaciones más equitativas y respetuosas. La cultura no es inmutable; al contrario, puede y debe transformarse para adaptarse a los valores de libertad, respeto y equidad.


Reflexiones finales


El love market y el rapto de la novia nos recuerdan que las relaciones sexoafectivas son tanto personales como culturales. Al reflexionar sobre estas tradiciones, también nos confrontamos con nuestras propias creencias y prácticas occidentales. ¿Qué normas culturales, que tal vez consideramos normales o inofensivas, están limitando nuestra libertad o afectando nuestro bienestar?.

Aunque tal vez no tengamos estas tradiciones, nuestras ideas occidentales sobre el amor, el sexo y las relaciones están influenciadas por la cultura occidental en la que hemos crecido. Desde los ideales románticos que vemos en el cine, hasta las expectativas sobre cómo deben comportarse hombres y mujeres en una relación, nuestras creencias sexoafectivas son, en gran parte, un producto de nuestro entorno cultural.


El amor y el sexo no deberían estar condicionados por normas que limiten la libertad o el bienestar de las personas. Y aunque la cultura es un elemento esencial de nuestra identidad, también debemos estar dispuestos a cuestionarla cuando sus prácticas y creencias perpetúan el sufrimiento.


Por último, es fundamental entender que las costumbres étnicas no son la única causa de los matrimonios infantiles en Vietnam. Diversos factores psicosociales contribuyen a esta práctica, incluyendo la desigualdad de género, la pobreza y la falta de acceso a la educación. Estos matrimonios están profundamente vinculados a normas culturales y de género que afectan a toda la sociedad vietnamita, por lo que no deben atribuirse exclusivamente a los grupos étnicos. Desde la sexología, entendemos que el bienestar sexoafectivo está ligado al respeto por el consentimiento y la autonomía de cada persona. Una relación saludable no puede construirse sobre la coerción, porque el amor y el deseo nacen de la libertad de elegir, de sentirnos segurxs y respetadxs.


Te invito a reflexionar: ¿Cómo ha moldeado tu cultura tu manera de ver el amor y el sexo? ¿Qué normas culturales, que tal vez consideres “normales”, podrían estar limitando tu libertad o el bienestar de los demás?


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