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Migración y Sexualidad: Cómo cambiar de país puede afectar tu vida sexual

  • Foto del escritor: Samanta González
    Samanta González
  • 12 ago 2024
  • 5 Min. de lectura

Actualizado: 25 ago 2024


Migración

Mudarse a otro país es un cambio que afecta todos los aspectos de nuestra vida, incluida nuestra sexualidad. Ya sea por buscar mejores oportunidades laborales o por el deseo de crecer personalmente, la migración puede ser una experiencia emocionante, pero también desafiante.

Aunque se suele hablar mucho sobre el impacto de la migración en la salud física y mental, rara vez se discute cómo afecta nuestra vida sexual.

Este artículo explora cómo mudarse a otro país, especialmente por razones económicas o de desarrollo personal, puede influir en nuestra salud sexual y, en algunos casos, desencadenar o agravar disfunciones sexuales.



¿Qué pasa con nuestra vida sexual cuando migramos?


Mudarse a otro país implica adaptarse a un nuevo entorno, lo que puede ser muy estresante. El estrés, la ansiedad y la presión que conlleva el cambio pueden afectar tanto el deseo como el rendimiento sexual, sin importar la orientación sexual o identidad de género.


Imagina a Carlos, un hombre de 35 años que deja México para trabajar en Estados Unidos. Aunque está buscando mejores oportunidades, el estrés de adaptarse a un nuevo país y la presión de enviar dinero a su familia lo han llevado a experimentar eyaculación precoz, algo que nunca había vivido antes. Su vida sexual y su autoestima están sufriendo por ello.


Este tipo de situación es bastante común. Estudios han demostrado que el estrés relacionado con la migración puede desencadenar o empeorar disfunciones sexuales, como la eyaculación precoz en personas con pene o la falta de deseo en personas con vulva (Martínez, Muñoz & Torres, 2020).



Estrés y sexualidad: ¿Cómo afecta al cerebro?


El cerebro es clave en nuestra respuesta sexual, y el estrés crónico que puede acompañar a la migración altera los neurotransmisores que regulan nuestra sexualidad. Esto puede provocar una disminución del deseo sexual, dificultades para alcanzar el orgasmo o problemas de disfunción eréctil, independientemente de tu identidad de género u orientación sexual.


Julia, una mujer de 28 años que se mudó de España a Canadá, notó una disminución en su deseo sexual. Aunque está en una relación estable, el estrés de la adaptación y la presión laboral han hecho que su libido baje considerablemente, afectando su intimidad con su pareja.


Este es otro ejemplo de cómo el estrés impacta nuestra vida sexual. Desde una perspectiva neurobiológica, se ha comprobado que la liberación de hormonas como el cortisol puede interferir con la producción de hormonas sexuales como el estrógeno y la testosterona, esenciales para una vida sexual saludable (Brown & Clark, 2022).



Factores culturales y sociales: ¿Cómo nos afectan?


El choque cultural y la adaptación a nuevas normas también pueden generar inseguridades que afectan nuestra vida sexual. Sentirse aisladx, ser discriminadx o simplemente no entender del todo las nuevas costumbres en el nuevo lugar de residencia pueden ser suficientes para desencadenar dificultades sexuales.


María y Ahmed, una pareja que emigró de Egipto a Francia, están pasando por un momento difícil. Aunque se aman, ambxs han tenido problemas para adaptarse a las nuevas normas culturales. María siente que su rol como esposa ha cambiado drásticamente, lo que ha afectado su deseo sexual. Ahmed, por su parte, se siente presionado para mantener su rol de proveedor en un entorno desconocido y ha comenzado a experimentar disfunción eréctil. La tensión derivada de la migración ha afectado tanto su conexión emocional como sexual.


En este caso hablamos de una pareja heterosexual, pero en el caso de las personas LGBT+, el desafío puede ser aún mayor si vienen de culturas donde la homosexualidad o las identidades de género no normativas son tabú. Estos sentimientos de vergüenza o culpa también pueden afectar la función sexual (Rodríguez, 2023).

Además, las dificultades aumentan cuando se trata de parejas interculturales que migran juntas a un país diferente para ambos miembros.

Cada pareja tiene sus propias particularidades y complejidades.



¿Qué puedo hacer si mi sexualidad se ve afectada por la migración?


La buena noticia es que hay soluciones. Buscar ayuda puede marcar una gran diferencia.

El tratamiento de las disfunciones sexuales en personas migrantes suele ser más efectivo cuando se aborda desde varios enfoques, especialmente el psicosocial y médico, si es necesario.

Es fundamental que lxs profesionales de la salud sexual comprendan el contexto cultural y personal de cada paciente y ofrezcan un espacio seguro y acogedor donde se puedan abordar estos problemas, sin importar la orientación sexual o identidad de género.


Revisemos los ejemplos anteriores:

  • Para Carlos, una combinación de terapia cognitivo-conductual (TCC) para manejar su ansiedad, junto con ejercicios específicos para mejorar el control eyaculatorio, podría ser una solución.

  • Julia podría beneficiarse de una terapia de pareja junto con técnicas para reducir el estrés, lo que podría ayudar a reavivar su deseo sexual.

  • Para María y Ahmed, una terapia que aborde los conflictos culturales y roles de género, junto con ejercicios para reconectar emocionalmente, podría ser clave para recuperar la intimidad en su relación.


Estos son sólo ejemplos, pero el mensaje es claro: hay solución. Aunque las dificultades sexuales suelen venir acompañadas de preocupación y sufrimiento, buscar ayuda profesional es crucial, ya que existen formas efectivas de mejorar.

Las estadísticas recientes muestran que más del 70% de las personas que buscan tratamiento para disfunciones sexuales experimentan mejoras significativas en su vida sexual (World Health Organization, 2021). De hecho, cuando se combina la terapia psicológica con el tratamiento médico, si es necesario, la tasa de éxito puede alcanzar hasta el 85% (López & García, 2022).



Conclusión


Mudarse a otro país puede ser un reto, y es común que la vida sexual se vea afectada en el proceso. La combinación de factores neurobiológicos y psicosociales puede desencadenar o agravar disfunciones sexuales, por lo que es crucial abordar estos problemas con un enfoque inclusivo y culturalmente sensible.

Lo positivo es que, al buscar ayuda, la mayoría de las personas experimentan mejoras significativas en su vida sexual. Esto subraya la importancia de la intervención profesional para garantizar que todas las personas, sin importar su orientación sexual o identidad de género, reciban el apoyo necesario para disfrutar de una vida sexual plena y saludable.

¿Te has sentido identificadx con alguna de estas situaciones? ¿Estuviste o estás en un proceso migratorio?.

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Referencias

  • Brown, J. R., & Clark, H. M. (2022). The effects of chronic stress on sexual function: A neurobiological perspective. Journal of Sexual Medicine, 19(3), 456-468. https://doi.org/10.1016/j.jsxm.2021.11.009

  • López, S., & García, M. (2022). Cognitive-behavioral interventions in sexual dysfunction among migrant populations: A multidisciplinary approach. International Journal of Sexual Health, 34(2), 123-135. https://doi.org/10.1080/19317611.2021.1994567

  • Martínez, P., Muñoz, A., & Torres, R. (2020). Neurobiological underpinnings of sexual dysfunction in immigrant populations. Neuroscience Letters, 729, 134921. https://doi.org/10.1016/j.neulet.2020.134921

  • Rodríguez, A. (2023). Cultural barriers and sexual dysfunctions in migrants: A cross-cultural study. Sexuality Research and Social Policy. https://doi.org/10.1007/s13178-023-00757-8

  • World Health Organization. (2021). Sexual health and well-being: WHO report. Geneva: WHO Press.

 
 
 

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